
En una entrevista que hoy publica el diario “El Universal”, y que puede revisar completa pulsando aquí, el Director de Postgrado de Comunicación Social de la UCAB, habla del interés del Gobierno nacional en “controlar los contenidos de Internet”.
Esto son extractos de la citada entrevista:
-¿Cómo evalúa la posibilidad de que el Estado controle un punto único de acceso a Internet?
-Nos parece una barbaridad que hasta ahora no tiene ninguna explicación de orden tecnológica. La única explicación, irrisoria por demás, la dio la ministro Socorro Hernández cuando dijo que no podía seguir siendo el que nuestras comunicaciones vayan primero a Miami y se preguntó ¿por qué es desde ahí que tienen que salir necesariamente todas nuestras comunicaciones? Sobran los interrogantes. La explicación que más se acerca a la realidad es la de controlar política e ideológicamente la red, el Internet.
-¿Cree usted que el Gobierno tiene intenciones de controlar la información que genera en la red?
-En el núcleo del manejo de la información-comunicación del presente se encuentra cada vez más el Internet y todo lo relativo a la red. Esto se debe a su potencial y espectacular influencia en los procesos de transmisión-circulación-consumo de información. Para un gobierno que le ha dado tanta importancia en su consideración estratégica, en su visión de la soberanía y seguridad nacional, nada de extraño tendría el que tuviera intenciones de controlar la red y lo que por ella circula. Creemos que el interés político por ese control siempre ha estado presente, así por ejemplo recordemos que el 16 de julio del año 2007 en un encuentro llevado a cabo en la sede de la Cantv el señor William Rodríguez, que para ese entonces era gerente de Transición al Socialismo, expresó claramente que “las mesas técnicas de telecomunicaciones, conjuntamente con los consejos comunales tendrán en sus manos la decisión sobre las restricciones que se harán a los contenidos de Internet, de acuerdo a las necesidades que tenga cada comunidad”. Es muy posible que Venezuela, y algunos lineamientos del proyecto de Telecomunicaciones van en esa línea, imite a ciertos gobiernos que son reconocidos mundialmente por sus restricciones al Internet y a las telecomunicaciones.


