Parece mentira, hace solo unos cuantos meses, cuando el Qashqai salió al mercado, las listas de espera superaban los seis meses, y Nissan tenía que plantearse incorporar más turnos de producción en su planta británica para satisfacer la demanda.
Pero la crisis no perdona a nadie, y como una imagen vale más que mil palabras, te invinto a ver la fotografía para que alucines comprobando la cantidad de coches que tiene Nissan fabricados y almacenados en una pista de pruebas, esperando a que algún concesionario los pida para darles un nuevo dueño. Con un stock de semejante volumen, es normal que tengan que parar las fábricas.









