El Kraken
Bajo los truenos de las superficie,
en las honduras del mar abismal,
el Kraken duerme su antiguo, no invadido sueño sin sueños.
Pálidos reflejos se agitan alrededor de su oscura forma;
vastas esponjas de milenario crecimiento y altura
se inflan sobre él, y en lo profundo de la luz enfermiza,
pulpos innumerables y enormes baten
con brazos gigantescos
la verdosa inmovilidad,
desde secretas celdas y grutas maravillosas.
Yace ahí desde siglos, y yacerá,
cebándose dormido de inmensos gusanos marinos
hasta que el fuego del Juicio Final caliente el abismo.
Entonces, para ser visto una sola vez por hombres y por ángeles,
rugiendo surgirá y morirá en la superficie.
Dos tercios de la superficie de nuestro planeta están cubiertos por las aguas. Los océanos, gigantescos espacios de agua de extensión y profundidad asombrosos (el océano Pacífico, por ejemplo, cubre prácticamente la mitad de la esfera terrestre), siguen escondiendo numerosos misterios para la gente. Lo que sabemos sobre los océanos es, incluso, menos que lo que sabemos sobre el espacio. En este gran volumen acuático existen animales que nos impactan con su rareza, tamaño y poder.
Calamares bien sólidos y reales.
En abril del año 2003 encontraron un calamar de 15 metros de largo en la costa de Canadá. Llevaron el animal gigante a un centro de investigación. Los científicos midieron sus tentáculos y llegaron a la conclusión de que se trataba de una especie nueva, desconocida hasta ese momento. Este fue sólo uno de los innumerables hallazgos de enormes moluscos de los últimos tiempos.
Pulpos descomunales
Octopus Dofleini
En la costa norteamericana del Pacífico se encuentra Octopus dofleini, un pulpo que alcanza los tres metros de longitud y seis o más de envergadura (la distancia de punta a punta entre brazos opuestos). Los números no suenan tan impresionantes, pero nótese que hablamos de un animal suficientemente grande como para ser el protagonista de muchas de las películas en las que los pulpos —como monstruos de turno— se devoran a la gente. Un ejemplar de este tamaño atraparía y dominaría con facilidad a un hombre.





