Aníbal Taunus quizá sea el hombre que más sabe acerca de Papa Noel. A esto se suma que es su más famoso detractor. En uno de sus libros, "Santa no es ningún Santo", denunciaba que el ídolo infantil era en verdad el temido hombre de la bolsa e hipotetizaba que podría haber sido también Jack el destripador y el Monstruo del Lago Ness.
En una reciente conferencia ha afirmado que Papa Noel o San Nicolás sería un perverso sexual. "El llamado Papa Noel es un enfermo quien, mediante intrigas, logra introducirse en casas de familias para realizar sus aberrantes actos". Que este dato haya sido secreto se apoyaría en que pocos son los que han logrado verlo. "Este sujeto, oculto tras una fachada de amor y generosidad, se ha mantenido al margen de la ley durante décadas. La razón es que pocos pueden denunciarlo y, los que podrían hacerlo, deciden callar por vergüenza y por temor a represalias", afirma Taunus, "Otro aspecto que limita las denuncias se debe al hecho que droga a sus victimas, antes de someterlos a sus placeres. Cuantos niños, al cuando reciben sus regalos, sienten una extraña e inexplicable decepción. Ellos lo han dado todo por un simple juguete".
La denuncia de Taunus pone en tela de juicio a la política internacional de cientos de países. "La perversión de este sujeto es mundialmente conocida, pero se la oculta dado que es uno de principales promotores de comercio mundial. En épocas navideñas las ventas aumentan y la economía se beneficia. Por ese vil motivo, actúa bajo la protección de políticos y empresarios, que asumen el rol de "madamas y proxenetas" sin complicaciones. En ese punto no hay diferencia entre Papa Noel y Michael Jackson".
Los signos en que se apoya Aníbal Taunus para hablar de "abuso y perversión" son "piensen en a alguien que solicita buen comportamiento y obediencia desmedida, las cuales son las reglas básicas del sádico. O imaginen a un obeso, enfundado en un ridículo atuendo color sangre, quien vive rodeado de enanos que trabajan a sol y a sombra para satisfacer sus caprichos. Y si quieren más, piensen en alguien que sienta niños en su regazo, para que le pidan objetos de valor y que con ello desborde de enfermo placer, coronando su repugnancia con carcajadas desaforadas. Un sujeto así merece, cuanto menos, la decapitación, la castración y la cremación".


In a mad world only the mad are sane.







