Hace ya casi cinco años que tuve que venirme a vivir a España, dejando atrás a mi amada Venezuela por causas absolutamente ajenas a mi voluntad. Por entonces, mi esposa había sido desahuciada de un tumor maligno de glándula salival, que, gracias a Dios le ha sido tratado en España con éxito. Durante todo este tiempo no me ha sido posible volver a mi querida Patria por veinte mil razones distintas. El pasado mes de Abril, recibí una llamada terrible de mi adorada Madre desde mi Maturín natal, en la que me reclamaba a su lado por estar agonizando víctima también de la maldita enfermedad, esta vez en el estómago, vaso, hígado, etc. Presuroso, acudí inmediatamente a su lado, para permanecer allí durante todo el mes que duró mi visita.
Dejando a un lado, lo terrible de mi situación familiar, observé con detenimiento, desde el momento mismo de mi aterrizaje en Maiquetía hasta mi regreso, el pasado cinco de Mayo, lo que no puedo mas que describir como "UN ENCUENTRO CON EL HORROR". Ya cuando me vine a España, mi País estaba destrozado producto del saqueo, el ladronismo y la marginación en la que aquellos "criminales salvajes" autodenominados "Adecos" y "Copeyanos" lo habían sumido. Pero aquellas bestialidades y terribles aberraciones que entonces se cometían en nombre de la Democracia, son ahora apenas simples gotas de agua ante el oceano inmenso de la barbaridad y la locura en que este régimen ha convertido a mi País. Ahora en Venezuela todo es Marginalidad, todo hambre, todo desesperación. Los Supermercados están absolutamente saqueados porque no hay nada; no se consiguen los productos de consumo. No hay carne, ni pollo, pescado, pasta, arroz, el azucar blanca, me comentaron, hace años que no se ve en los supermercados, no hay mayonesa, ni mantequilla, ni atunes, diablitos, harina pan ni de trigo, etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., ¡¡¡NO SE CONSIGUEN PRODUCTOS PARA COMER!!!. En las farmacias hay que hacer un periplo de al menos veinte o treinta farmacias cuando tienes que comprar cuatro o cinco productos porque no hay ninguna que los tenga todos. El parque automotor está totalmente destrozado. Las carreteras está absolutamente intransitables, destrozadas por donde te metas (lo sé porque me vine por tierra desde Maiquetía a Maturín, recorriendo con pausa todas las poblaciones aledañas). En los rostros de mis amadísimos compatriotas se refleja la desesperación que solo la necesidad causa. Los hospitales son verdaderos antros de horror, miseria y desesperación. En el de mi ciudad, no hay ni luz, agua ni atención sanitaria, a no ser de "estricta emergencia", y, siempre y cuando, el propio paciente lleve sus propios insumos para ser atendido (entiéndase: hilo de sutura si te tienen que cocer, sueros sin te tienen que hidratar, alcoholes para desinfectarte, etc., etc., etc.)
El bárbaro loco que gobierna nuestro País, va a trasladar la miseria de los hospitales a las clínicas privadas pues las van a nacionalizar toda vez que producen inflación debido a los precios tan altos que cobran. Y ya que producen inflación pues se eliminan y ya se acabó la fuente inflacionaria ¿se puede comprender tamaña bestialidad?
Son tantas y tantas las bestialidades, brutalidades, estupideces y locuras que yo escuché de boca del bárbaro que gobierna mi País, y de los mediocres secuaces de los que se hace acompañar y alabar, que me resulta difícil ensamblar en mi mente el recuerdo de tales necedades para plasmárolas ahora en este breve escrito. Solo tienen un nombre: "INCONCEBIBLES". Nunca creí que pudieran existir seres humanos capaces de formular en sus mentes maneras de pensar tan absurdas. Hasta he llegado a dudar que se trate de individuos de la especie humana (y lo digo muy en serio).
Mi País, uno de los paises mas ricos del Mundo en recursos naturales, tiene en estos momentos una taza de pobreza "extrema" (entiéndase: personas que no tienen posibilidades reales de tomar al menos un bollo de pan al día), superior al 85%. Es decir, de los cuarenta y tanto millones de personas que habitan en su territorio, mas de treinta y cuatro millones de seres humanos carecen de posibilidades reales de alimentarse ni de cubrir sus necesidades primarias. En Venezuela hay mas de cien muertes semanales producidas por la inseguridad, la anarquía y el caos existente. Estas no son cifras inventadas por mí, ni por la oposición al régimen, ¡¡¡son cifras del mismo gobierno!!!. En este instante, Venezuela es uno de los Paises mas pobres, miserables e inseguros del planeta tierra. La Organización de las Naciones Unidas, La Organización de Estados Americanos y todas las Organizaciones de Paises del Mundo no pueden permanecer impasibles ante esta espantosa realidad, porque entonces ¿¿¿para que coño existen???
Mi País está muchísimo peor que el peor de los Paises del Africa, porque en estos, las tribus al menos viven en forma natural. Pero en Venezuela, el salvajismo, la atrocidad, la anarquía y sobre todo el odio sembrado y cosechado por el régimen de todos contra todos hace de aquello un espectáculo atroz indescriptible e indefinible por mucho que trate yo aquí de hacer mis mejores esfuerzos.
Nosotros, los "medianamente pensantes" hijos de Venezuela, ¿cómo es que podemos permitir la continuación indefinida de semejante locura?. Me niego a creer que a estas alturas de la evolución de la humanidad y, en consecuencia, del pensamiento racional, la barbarie le pueda ganar el pulso a la razón, que la bestialidad y la brutalidad se impongan a la racionalidad.
¿Cuantos hijos tiene Venezuela repartidos por el Mundo que no somos capaces de ensamblar en nuestras mentes las formulas necesarias para rescatar a nuestros hermanos que ahora se hunden en la podredumbre y la miseria de los antojos de un cretino?. Todos, los que de alguna u otra forma somos capaces de estructurar en nuestros cerebros las fórmulas de buscar soluciones a problemas tenemos, por fuerza, que iniciar el rescate de nuestro País. Nuestra Patria ahora mismo se encuentra en estado de emergencia producto de la desesperación, el hambre, la miseria, la marginalidad y el pensamiento mediocre a que lo ha venido induciendo durante los últimos años este loco y sus estúpidos secuaces. No se trata de maldecir y echar mierda por echar mierda, vamos a buscar salidas y soluciones hurgando cada quién dentro de su escaparate mental, que de alguna forma tenemos que ayudar a nuestra amada Patria. Me niego a observar a mis hermanos caminando hacia el infierno y quedarme impacible. ¡¡¡VENEZOLANOS DEL MUNDO UNAMONOS QUE NUESTRA PATRIA NOS LLAMA Y NOS NECESITA!!! ¿¿¿QUIEN DIJO MIEDO???, No se puede temer cuando luchas con la verdad en la mano, y la verdad está escrita en cada día que transcurre en el régimen de terror que ahora mismo azota a nuestra amada Venezuela.





