Espero su opinión a ver que tal…
“Esta será una de las noches mas largas de nuestras vidas”
ESTUDIANTES CUENTAN LAS HORAS PARA EL JUICIO FINAL
Muchos madrugaron para llegar antes de las siete de la mañana a la Universidad.
Christian O-USM
Ante el fatídico pronunciamiento que haría la profesora Mirna Arcia, tutora de la cátedra Redacción III en la escuela de Comunicación Social de la Universidad Santa Maria, Núcleo Oriente, cientos de estudiantes esperan con ansias la sumatoria de todo el esfuerzo que hicieron durante estos seis meses, esa misma, que les otorgará la oportunidad de pasar o no, al próximo semestre.
Noche Agonizante…
Pudimos conocer por parte del estudiantado, que desde el fin de semana han tenido malas noches, puesto a que se sienten preocupados por las notas que dará la “Profe Mirna”, como muchos la llaman cariñosamente.
Sin embargo no todo es tan engorroso, ya que muchos, van bien en la materia y se sienten más tranquilos, aunque apuntan que hasta que no lo escuchen de la boca de Mirna Arcia, no estarán tranquilos.
Ya mañana es otro día…
Por otro lado, la catedrática expresó, que los alumnos deben confiar en ellos mismos y que no deben sentirse asustados, “Cada uno de ellos saben la nota que llevan”- expresó con la sonrisa que siempre la ha caracterizado.
Durante nuestra estadía en las instalaciones de la casa de estudio, donde los próximos profesionales del periodismo se preparan para salir a patear la calle vimos infinidades de caras a lo largo y ancho de los pasillos. Jóvenes tristes, otros alegres, algunos ni pendiente de lo que pasaba. Así era el panorama que avecinaba el pronuncionamiento que daría Arcia ante los alumnos que transpiraban suspenso y nervios.
Y el juicio llegó…
Mi reloj marcaba las nueve y cuarenta, cuando por unas escaleras que llevan al lobby de la Universidad, se avecinaba aquella esbelta mujer, chiquitica además, vestida de colores oscuros que darían la impresión que asistiría a un funeral, bueno, en sí casi era un velorio.
El momento donde se sabría la verdad, había llegado.
El silencio retumbaba en las paredes donde emergía una paz que jamás se había escuchado en toda la escuela, era como si esperaban al mismo Jesucristo que descendiera a la Tierra, mirábamos al nuestro alrededor y todos momificados postraban la mirada a la puerta, donde el ser mas esperado del día llegaría.
Al cabo de diez segundos, Mirna se avecinó a la puerta, resonando los tacones sobre el piso y vociferando unos “Buenos días” que rechinarían en nuestros oídos, se termino de acomodar y empezó a pasar lista, a medida que iba diciendo los nombres todos revelaban la incertidumbre que los azotaba en cada minuto que pasaba.
Pasó media hora, cuando de su diminuta carpeta sacó una hoja blanca con un sin fin de números escritos. Pagina en la que nuestros nombres estaban aunados a las notas que sudamos en las pruebas previas.
Así, empezó a decir las notas. Las caras de muchos cambiaban a una sonrisa, mientras que la de otros más, rompían en llanto. Así transcurrió la sesión de juicio, muchos sentenciados a morir, otros con libertad condicional y otros libres para siempre.[/b]


