Los inquilinos no podemos hablar o quejarnos sin que se nos quiera poner como chavistas. Si apoyas la ley, eres chavista. Si apoyas la ley, eres un ladrón que le quieres quitar su propiedad a otro. Creo que no debe ser así. En cualquier país del mundo civilizado, en Estados Unidos, por ejemplo, que no es un país socialista ni mucho menos, es el eje del libre mercado y de las libertades políticas y sociales, los arrendamientos de vivienda están totalmente reglamentados y controlados. Nadie puede cobrar lo que le dé la gana por un alquiler de vivienda. Los cánones están controlados y son homogéneos en sectores urbanos y regiones. No creo que controlar los arrendamientos sea una política socialista. Es una necesidad social, más donde no hay vivienda y unos pocos monopolizan la propiedad inmobiliaria. Yo creo que controlar y bajar los cánones de arrendamiento es imperioso. Creo que frenar a los arrendadores desmedidos (chavistas podría ser un buen término para calificarlos) es un deber del estado. Cualquiera sea el carácter de ese estado. Socialista o “Capitalista”. Chavista no es el inquilino que no quiere que lo sigan explotando. Chavista es el arrendador explotador. Los inquilinos honestos, que somos la mayoría, no queremos quitarles sus casas a los arrendadores. Lo que queremos es pagar lo que realmente se debe pagar. Un abusador no puede determinar el canon. Debe hacerlo una ley realista y justa. Hasta ahora el mercado de alquileres lo han manejado las mafias abusivas a las que les interesa que todo suba. Son las mafias a las que no les importa recibirles el dinero sucio a los delincuentes para que lo laven rápidamente con altos alquileres o altos precios de venta de casas. Son los arrendadores colaboracionistas, pequeños o grandes, que le estiran la mano con los ojos cerrados a cualquier choro al que no le importa cuánto le cobren. Al choro que más bien le interesa que le cobren mucho para salir fácil del capital ilegítimo. Y la familia venezolana de clase media para abajo, pariendo todos los días, sin saber si va a poder pagar el mes que viene la renta, porque la crisis económica la ahoga y porque los alquileres suben y suben, empujados por un esquema delincuencial, donde los arrendadores cobran lo que les dé la gana, con la excusa de la inflación que ellos mismos estimulan, cuando se hacen cómplices del sistema corrupto. Soy inquilino. Soy honesto. No le voy a robar su casa a nadie. Pero no quiero que me sigan explotando. Quiero poder comprar la casa de mis hijos. Quiero una ley que me proteja. No soy chavista. Soy inquilino independiente. Creo que deberíamos unirnos en una red autónoma todos los inquilinos independientes, que somos mayoría, para poder ejercer nuestros derechos.





