El estudio, presentado en la reunión anual de la Asociación Americana de Investigación contra Cáncer, incluye un total de 22.507 mujeres sanas con una edad a partir de 55 años, que participaba en el Iwoa Woman´s Health Study. De este universo, el 72% utilizaban Aspirina, el 39% no ingerían el medicamento y el 28% restante no lo tomaban habitualmente. Pasados 12 años, del total de mujeres estudiadas, 3.487 desarrollaron cáncer y 1.193 fallecieron como consecuencia de esta enfermedad.
Los resultados mostrados por el estudio concluyen que el riesgo de cáncer disminuye en un 15% en los casos que tomaban Aspirina. A mayor uso de Aspirina mejores eran los resultados obtenidos, llegando a alcanzar casi un 20% menos de afectadas en las mujeres que lo consumían habitualmente. Gracias a este estudio, se da un paso más en la investigación centrada en mujeres, un segmento de población menos estudiado que el masculino.


