Al fin y al cabo, esto de formar una pareja para toda la vida, es una idea establecida e impuesta por el catolicismo, nada que ver con la realidad natural del ser humano. Aunque esta realidad natural también está distorsionada, evidente mente, por nuestra capacidad de razonamiento e intelecto, es decir, la capacidad de amar.
Por lo que creo que mientras uno sea sincero con él y los demás, es de la elección de cada uno elegir ir con una, dos o cuatro personas en la cama.




