Lo primero que deberiamos saber es que nuestra actitud inconsciente ante un determinado problema hara que este se acreciente y amplifique, o bien que se modere y disminuya. La tension emotiva generada por el individuo que toma decisiones erroneas para su estabilidad, genera una espiral depresiva que provoca su propio malestar. El torbellino de ansiedad y desgaste deriva en una aparente disminucion de su energía interior.
Nada ni nadie tiene el poder de hacernos ningun daño energetico , a menos que nosotros se lo permitamos. Tenemos el libre albedrio de escoger nuestras propias decisiones y actitudes. De modo que podemos abrir la puerta de nuestra mente a los supuestos problemas del exterior o cerrarla para que sea impenetrable a la hostilidad la realidad objetiva es que nosotros somos el resultado final de lo que pensamos.
Si alguna "amistad" malintencionada nos percibe como seres debiles y vulnerables mentalmente, y entonces decide sugestionarnos con impresiones negativas que minen nuestra seguridad, esa fuerza exterior solo cobrara poder en nuestras vidas si damos permiso para que su acceso de negatividad entre en nuestra mente. A un comentario "aparentemente" inofensivo, porque se expresa con un lenguaje suave y tenue, pero que intuimos cargado de intensiones desmoralizadoras por parte del agresor, hay que responder siempre con la indiferencia emocional. Pero la clave para lograr la verdadera invulnerabilidad es sentir en nuestro interior esa apatia frente a la informacion que nos llega del exterior.
Cuando entonces puede pasarnos esto? En que ocasiones damos autorizacion a que nos roben esa energia? Un ejemplo comun. ¿Nunca te ha dicho alguien, un dia en el que te encontrabas bien emotivamente: "Hoy tienes mala cara, tu aspecto no es el de siempre, parece que tienes algun problema o que algo te preocupa, ¿te encuentras bien?". Y nuestra respuesta ha sido la inseguridad respecto a nuestro estado real, que en realidad era bueno, y hemos ido a toda prisa a mirarnos al espejo. El individuo que nos robo ese energia puede apuntarse un rotundo éxito porque ha sembrado la desorientacion y, en pocos segundos, hemos comenzado a sentirnos mal.
El hecho cierto, en este caso, es que alguien ha logrado que la sombra de la duda y la desconfianza hacia nosotros mismos germine en nuestro interior. Apliquemos esta situación a temas mucho mas trascendentales, que pueden estar relacionados con el trabajo, la economia o el amor. La minima fisura emocional permitira que el ataque del ladron de energia consiga su objetivo. Nosotros mismos estaremos haciendo todo el trabajo de desgaste y autodestruccion personal, sin que nadie haya tenido que recurrir a ningun complejo ritual de magia negra para abatirnos y perjudicarnos. Nuestra actitud frente a las cosas, nuestros miedos e inseguridades interiores, han sido nuestro peor enemigo.
Sabemos, por experiencia y vivencias adquiridas, que una determinada actitud no nos beneficia, sin embargo, a pesar de ello la potenciamos y amplificamos de forma derrotista, dando por sentado que "las cosas no pueden ser de otra forma". Por tanto, en estas circunstancias nuestra actitud personal continua siendo erronea. Cuando nos identificamos con el sufrimiento de una situacion que nos resulta desagradable, estamos generando una perdida de energia que en ningun momento nos está beneficiando. Eso puede provocarnos un desgaste brutal; luego, es evidente que si queremos soluciones practicas para sentirnos mejor, una reaccion emotiva inversa nos permitiria un movimiento que, en este caso, seria de activacion y carga. Esta es la clave. Todo depende del planteamiento del proceso mental con que nos programamos. A muchos nos ha sucedido en alguna ocasion que, en un momento crucial de acumulacion y saturacion de problemas, hemos sufrido las consecuencias de un "bloqueo emocional"; esa tension puede haber sido creada por causas de indole familiar, laboral o quizas de salud, pero el conflicto real no nace del problema en sí, sino de nuestra reaccion ante el mismo. En lugar de buscar respuestas constructivas a nuestros "porqués" personales, nos hemos ido llenando de impresiones negativas que merman cada vez mas nuestro estado de animico. Y lo que realmente hace esa pasividad es alejarnos de una utilizacion adecuada de nuestra energia personal.
¿Cómo podemos incrementar dicha energía? ¿Qué fuentes de alimentación tenemos disponibles para ello? La respuesta es simple: mediante la absorción de impresiones positivas. Este sería el mecanismo principal con que funcionaria la llamada magia blanca. El practicante de las tecnicas que mencionamos trabaja su mente mediante el uso controlado de su voluntad y la imaginacion, lo que le hace invulnerable a lo que comunmente se denomina magia negra, que no es más que una mala programacion de los procesos cotidianos. Basados en esta sencilla maxima del vivir cotidiano, autores muy alejados del mundo de la magia han vendido millones de libros sobre crecimiento y superacion personal, recordando a sus lectores que la prisión de nuestras emociones es la que nosotros mismos construimos involuntariamente; es decir, los unicos ladrones que pueden atacarnos son aquellos a quienes otorgamos ese poder.
Si tenemos una emoción, se producen cambios corporales, acudamos a la actividad del sistema nervioso durante una experiencia que nos provoque miedo y automaticamente, se produce una serie de variaciones corporales previsibles y recurrentes: el bombeo del corazon aumenta sus palpitaciones, las manos experimentan una mayor sudoracion, la presion sube de forma alarmante y la respiracion tambien se acelera. Es un circulo cerrado. A su vez, ese aumento de la actividad cardiovascular tambien produce una emocion. Somos conscientes de esa aceleracion, amplificamos nuestro miedo, y aumenta la segregacion de neurotransmisores y de sustancias hormonales.
Eso significa que las emociones no son mas que patrones de respuesta. Pero con esa respuesta podemos amplificar el problema si la emocion inicial es desagradable o varia de forma desestabilizante nuestro patrón físico habitual.
Los pensamientos crean sensaciones al cuerpo, que luego se prepara para luchar contra ellas. El organismo fisico no es capaz de distinguir entre un peligro imaginario y uno real, así que los mecanismos de control físicos se pondran en marcha en ambas ocasiones, en funcion de las emociones iniciales que envie nuestro cerebro.
Nuestra actitud frente a las cosas puede mejorar o empeorar nuestras constantes fisiologicas.
Lo que parece evidente es que cuando experimentamos la desagradable sensación de que hemos sufrido un paro energetico, deberiamos buscar la explicacion logica de esas sensaciones que nos invaden y etiquetamos como de orden "negativo", sin tener que recurrir a otras de caracter extranatural.
Pensemos en una persona que tenga la sensación de "ahogo" y "debilitamiento" en su propio hogar, lo que deberia ser su lugar magico de recogimiento y descanso, pero no lo es, esta persona presiente que algo esta fallando, alguien puede atribuir esto a fuerzas extrañas, a invisibles "ladrones" de energia. En realidad deberiamos asociarlo con la idea de que, en esa casa, estan plasmados numerosos recuerdos de sucesos que llevan a nuestra mente impresiones negativas.
¿Significa esto que los ladrones de energia no son entes reales? Hemos visto hasta ahora la parte mas importante del problema, pero lo cierto es que esos ladrones parecen existir. Como resultado de un comportamiento enfermizo, hay personas melancolicas y depresivas, que se alimentan de la actitud vitalista de otros. Son incapaces de generar la actitud positiva adecuada para sentirse bien por si mismos e inconscientemente, para compensar esa deficiencia, buscan victimas que les alimenten. Existe un abundante grupo de individuos capaz de "cargarse" o abastecerse de forma habitual "robando" la energia animica de otras personas, se alimentan de nuestro estado de animo. A este siniestro grupo pertenecen todas aquellos individuos con bajones energéticos provocados por estados animicos depresivos o alterados. Frente a tales sujetos, una programacion psíquica adecuada resulta necesaria.
En muchas ocasiones, después de una conversacion con el supuesto ladron, uno se queda con la impresion subjetiva de que le han "vaciado" parte de su campo energético, mientras la persona que estaba inicialmente desanimada ha cambiado su actitud y parece alejarse de nosotros con un aspecto mas bien radiante, esto se manifiesta en prácticamente cualquier area de nuestra vida en la cual tengamos que sufrir los lloros y lamentos, incluso las iras de vecinos insufribles, amigos insoportables, familiares y amistades irritantes.
Para poder sobrevivir a todos ellos y conservar nuestro campo basico de funcionamiento con una minima estabilidad emocional, es necesario crearnos una "segunda piel": un verdadero escudo protector generado por una correcta visualización y programacion de emociones utiles y positivas. Si somos capaces de conseguirlo, notaremos los resultados en nosotros mismos y en todas los dominios de nuestra vida.




