
Por qué mami se operó toda
Un médico cirujano plástico en los EEUU - Dr. Michael Salzhauer, de Florida - ha visto una oportunidad de mercado en el primer libro infantil que explica a los niños por qué sus mamás se aplanan el vientre, se agrandan los senos y se operan la nariz. El libro, editado por Big Tent Books, se llama “My Beautiful Mommy”: “mi bella mamá”.

El doctor Salzhauer se representa a sí mismo en el libro como un musculoso cirujano llamado “Doctor Michael”, con las proporciones que tienen los héroes de las tiras cómicas.

La mamá del libro explica a la niña su rinoplastia diciendo que “será más bonita” y justifica la reducción del abdomen explicando que “ya no entra en su ropa”, pero no dice nada respecto al evidente agrandamiento de sus senos en las ilustraciones del antes y el después.
Salzhauer explica que se le ocurrió la idea del libro porque sus clientas usualmente iban al consultorio con sus niños, pero solían prestar poca atención a las dudas y preguntas de los hijos. Los pequeños “llenan los espacios en blanco [ las cosas que no les han explicado ] con su imaginación, y se sienten mal cuando ven a su mamá con vendas”. “Con los aplanamientos del vientre, las mamás no pueden levantar nada y tienen que quedarse en cama. Los niños se hacen preguntas sobre eso.”
Newsweek entrevistó a la Doctora Elizabeth Berger, psiquiatra infantil, para conocer su opinión: “Si la madre está convencida de usar cirugía cosmética, creo que es muy importante que lo discuta con sus hijos”. Sin embargo, a Berger le parece que al libro le falta lo más importante - que la madre reconozca y le diga a la niña del cuento “Esto es una tontería pero me lo quiero hacer de todos modos. Eso es más honesto y sería más útil para el niño”
Karen Springen, de Newsweek, escribió en su reportaje que el problema no es sólo que la primera cirugía plástica suele no ser la última, sino las consecuencias que puede tener el mensaje en un niño o niña que no debería verse obligado a cuestionar si su propio aspecto es “bueno” o “malo”:
Luego, tenemos los problemas de autoimagen que despiertan las cirugías cosméticas, especialmente en las hijas. Berger se preocupa de que los niños piensen que sus propios cuerpos también necesitan “arreglos”. La cirugia en la nariz, por ejemplo, “podría hacer pensar al niño que su nariz, que siempre le pareció bien, podría ser percibida por mamá o por alguien más como inaceptable”, dice.
El libro no entra en los detalles médicos. “Deberían hablar más de lo que la cirugía es”, dice mi propia hija de ocho años. “Los niños quieren saber lo que van a hacerle [a su mamá]”. Pero por otro lado, si supieran más acerca de los procedimientos quizá no querrían que sus madres se sometieran a ellos. Como señala mi hija, “un niño de cinco años se va a horrorizar de que a su mamá le pongan globos de agua en los senos”.
Salzhauer sabe que el libro no gustará a todos. “Hay una buena parte de tus lectores que están en contra de la cirugía plástica, que es vista como un signo de decadencia de la civilización occidental”, dice. “Pero cuando la hace un cirujano plástico certificado y entrenado, de verdad mejora la vida de las personas”. Salzhauer podría tener la oportunidad de probar sus teorías -y su libro- en casa. Su esposa no se ha operado nada todavía pero está embarazada de su quinto hijo.





