No debemos esperar a la adolescencia para hablarle a los hijos sobre el sexo. La comunicación asertiva entre padres e hijos podría evitar que un joven tenga relaciones sexuales antes de tiempo.
Por tal razón, el Proyecto Educativo sobre Abstinencia Sexual para Adolescentes en Puerto Rico (PRAEP), adscrito al Departamento de Salud, promueve y presenta la opción de la abstinencia sexual como la única estrategia cien por ciento segura contra las enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados y otros problemas de salud relacionados.
Cuando tu hijo o hija tenga una pregunta sobre el sexo, saca tiempo para escucharlo, aunque la conversación sea algo incómoda. Evita sermonearlo y no lo critiques. Si no estás de acuerdo con sus comentarios o ideas, déjalo saber, pero siempre fomentando el diálogo y no el debate. Tú, como padre, puedes tomar la iniciativa de comenzar una conversación. Constantemente pregúntale a tu hijo qué es lo que piensa y si hay algo que quiere discutir. Déjale saber que tú siempre estarás accesible para ellos; no esperes que vengan donde ti.
Antes de conocer cómo debes llevar este mensaje a tu hijo o hija clarifica tus valores. Debes preguntarte qué piensas sobre el sexo y qué esperas de tu hijo o hija. Luego, si no te sientes cómodo en cómo abordar el tema, puedes buscar información en libros, revistas, periódicos, internet o asistir a charlas sobre el tema. Además, puedes consultar a profesionales de la salud para que te brinden orientación e información.
Recuerda, disciplina con amor y sé consistente con las reglas manteniendo unas directrices adecuadas para la edad del joven. Enséñale a tu hijo o hija el proceso de toma de decisiones. Esto lo llevará a estudiar la situación, a analizar las posibles opciones y sus consecuencias, a escoger la alternativa que más le favorece y a hacer lo necesario para alcanzarla. Esto evitará que tu hijo o hija pueda sentirse presionado a tomar decisiones que no le favorezcan en ese momento. Explícale las consecuencias de las relaciones sexuales durante la adolescencia, como lo son: el embarazo, las enfermedades de transmisión sexual, las consecuencias psicológicas y sociales, el posible abandono de sus metas a largo plazo, entre otras. Debes conversar con tu hijo e hija sobre su futuro, sus metas y cómo puede planificar para alcanzarlas. Demuéstrale con tu ejemplo cuáles son las características de una buena relación de pareja. Háblale sobre el amor, las relaciones sexuales y la importancia de la fidelidad, el matrimonio, el respeto y la responsabilidad.
Aprovecha las oportunidades que se te presentan mientras tu hijos o hija están viendo televisión, escuchando música o navegando por la internet para conversar sobre el contenido sexual de lo que ven y escuchan. Clarifica sus valores, exprésale lo que esperas de tu hijo o hija y lo que él o ella esperan de sí mismos. Demuéstrale y explícale que estás interesado en que conozca las consecuencias psicológicas y físicas de tener relaciones sexuales cuando no se está preparado y cómo un embarazo o contraer una enfermedad de transmisión sexual (ETS) puede causarle ansiedad, al igual que remordimiento y vergüenza ante su grupo de amigos y familiares.
Por último, demuéstrale y exprésale a tu hijo adolescente cuánto lo amas y observarás cómo fluye esa comunicación que tanto esperas.
La autora es coordinadora intragencial PRAEP (Propuesta Educativa sobre Abstinencia Sexual para Adolescentes en Puerto Rico) del Departamento de Salud, Secretaria Auxiliar de Salud Familiar y Servicios Integrados. No tengo hijos pero me parecio buenisimo este articulo.















