
La segunda generación del Cayman estará en el mercado a partir del próximo mes de febrero en edición limitada como los anteriores. La firma alemana sólo pondrá a la venta 700 unidades del Cayman y del Cayman S en todo el mundo.

La mayoría de los cambios introducidos afectan a los motores. Porsche ha conseguido aumentar la potencia de la gama a la vez que reduce el consumo y, por tanto, las emisiones de dióxido de carbono.

Para lograr este ahorro de gasolina, Porsche ha realizado un adelgazamiento en gran parte de las piezas, lo que ha reducido los rozamientos internos.

La versión de menor potencia del Cayman ofrece 20 caballos más que el modelo al que sustituye. Mientras, la versión S, utiliza (por primera vez en la marca) el sistema de inyección directa de combustible, consiguiendo 25 caballos más de potencia.

La añade nuevos elementos como las bandas que cruzan la carrocería por el capó y las puertas, en un gris casi inapreciable en contraste con el Carrera White, uno de los colores con más solera en Porsche.

El Cayman S goza de un motor boxer de seis cilindros opuestos y 3.4 litros basado en el motor de 3.2 litros del Porsche Boxster S. Está montado en el centro del automóvil y entrega una velocidad máxima de 171 mph con 295 CV.

Vienen de serie en ambas versiones, nuevas luces diurnas de tipo leds delante y detrás permiten una buena visión del vehículo en marcha.

El diseño de las llantas es el SportDesign en 19 pulgadas en blanco, realzando todo el conjunto.

Para ambas versiones está disponible, la nueva caja de cambios PDK de siete velocidades, semiautomática y desarrollada en la competición, en la que los interruptores situados sobre el volante multifunción permiten una conducción muy deportiva y rápida.

El interior del vehículo esta basado en el diseño del Boxster S, la palanca de cambio de marchas, el borde del volante, la manija del freno de mano, la cubierta sobre el compartimiento de almacenaje en la consola del centro y los paneles de la puerta todos son terminados en cuero de grano.




