El prototipo de Peugeot sirve, sobre todo, para descubrir cuál será el camino a seguir por los ingenieros de la compañía en el diseño de los próximos turismos. Sólo hay que recordar la huella dejada por otros conceptos de la empresa francesa como el 907, el exquisito 908RC, los RC Diamantes y Picas o el RC-Z.

Si por algo llama la atención este prototipo es por la inclusión de un sistema de propulsión híbrida, que incluye un motor térmico tradicional y un propulsor eléctrico y que genera una potencia máxima de 313 caballos. A esto se suman unas emisiones de sólo 109 gramos en ciclo mixto.

La estructura está realizada en carbono preimpregnado sobre paneles de abeja. Este chasis alberga un arco de jaula realizado en acero de alta resistencia. En la parte posterior incorpora un alerón, que puede desplazarse en un recorrido de 40 milímetros y que permite al conductor variar el apoyo sobre el tren trasero. En el interior destaca la "cola de escorpión", un sistema que aumenta la rigidez del techo.






News