Según radios locales, los médicos del centro asistencial informaron de que el pincel penetró hasta el cerebro de Juan Esteban Morales, de once años, produciéndole una hemorragia interna que lo dejó en estado vegetativo y, finalmente, falleció.
La mortal herida se la produjo otro niño con el que había construido una casita para albergar un perro callejero. Según testigos, los menores tuvieron un cruce de palabras y Juan Esteban fue herido por su amiguito con el pincel.
La tragedia ocurrió en el barrio La Arboleda, de Armenia, capital del departamento del Quindío (centro oeste), a unos 280 kilómetros de Bogotá.
Los vecinos de los niños dijeron que los menores no eran violentos y todavía no se explican cómo pudo suceder la tragedia que embarga a las dos familias.
Los padres del niño muerto no emprenderán acciones legales. Sin embargo, un juzgado de menores anunció una investigación para establecer si el agresor, que está en libertad, debe ser enviado a un centro de rehabilitación.







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