Carlos Raúl Fernández Olivier, nació en Caracas el 26 de junio de 1952. Hijo de la recordada actriz Linda Olivier, desde muy joven mostró inclinaciones artísticas. Médico de profesión, dedicó más su tiempo al drama, comenzando en pequeños papeles en radio novelas y producciones dramáticas de RCTV, donde desarrolló casi toda su carrera actoral. De hecho, sus grandes éxitos los protagonizó en esa planta televisora, de la cual emigra tras una oferta de VV.
Su primer trabajo en televisión lo realizó en “Historia de amor”, en el año de 1968, posteriormente en 1969, se destacó en “Prisionero de Zenda” y “El hombre de la máscara de hierro”; en 1970, actuó en la serie “La dama de las camelias” y “Sor Campanita”; hacia el año 1971, estelariza “El Secreto”. Telenovelas como “La indomable”, “Orgullo”, “La italianita”, “Residencias de señoritas”, “Alejandra”, “Sonia”, “El ángel rebelde”, “Sabrina”, “La señora de Cárdenas”, “Estefanía”, “Piel de Zapa”, “Gómez I y II”, “Rosalinda”; la serie “El día que se terminó el petróleo” y los teleteatros, “La noche de los sapos” y “La enemiga”, sobresalen en su trayectoria artística, entre los años de 1972 y 1979.
En la década de los 80, interviene en las obras dramáticas “Muñequita”, “Marta y Javier”, “Jugando a vivir”, “De su misma sangre”; en 1983, protagoniza con un rotundo éxito, la telenovela “Leonela”; posteriormente, en 1984, continúa esta historia, titulada como “Miedo al amor”; en el año 1986, estelariza “Enamorada”, en pantalla de Venevisión; le siguen las producciones dramáticas, “Una niña de ojos color café”; “Para toda la vida”, “Alondra” y la serie “Los últimos héroes”.
En 1990, la telenovela “De mujeres”; los unitarios “Inocente en línea” y “Por amor a Mickael”; encabezó el elenco de la telenovela “Amor de papel”; desarrolló una participación especial en la obra “Pecado de amor”, que protagonizó Víctor Cámara y Karina, igualmente trabajó en “Peligrosa”. Una de las producciones dramáticas, que marcó pauta en su carrera fue “Contra viento y marea”, encarnando el rol de “Aquiles Millán”; y más recientemente, desarrolló en la telenovela estelar “Los querendones”, un personaje que será inolvidable, por siempre, el popular “Erasmo Grimán”, en antena de Venevisión.
En las tablas, participó en obras como, “Aquí hace calor”, “La serpiente”, “La mamá”, “No te pases de la raya cariño”, “Con mi mujer no puedo”, entre otras. En lo que a cine se refiere protagonizó los filmes “Cuando quiero llorar no lloro”, (1973), “Retén de Catia” (1983), “Aguasangre” y “Homicidio culposo”, respectivamente.
Poseedor de una versátil vena para el histrionismo, a Carlos Olivier siempre se le identificó como un actor de mucha cancha para todos los papeles que se le asignaron, logrando apartarse del encasillamiento para mostrarse en cámara como un histrión de amplios y variados recursos, tanto para el drama como para la comedia.
Estuvo casado con la actriz Paula de Arco, quien murió en un accidente automovilístico hace algo más de 25 años y de quien engendra un hijo que hizo “vuelo rasante“ por la TV, para luego retirarse con el fin de dedicarse a otros menesteres fuera de la industria televisiva.
Con la repentina muerte de Carlos Olivier, la televisión venezolana pierde a uno de sus grandes valores. El hombre de sonrisa fácil, el chiste oportuno y su jocosa manera de ser, será recordado no sólo por quienes tuvieron la oportunidad de compartir con ella, sino por todo el país que lo admiró como un actor de gran valía. !Que en paz descanse!..
fuente:2001.com









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