No afirmamos ni negamos la existencia de un dios o dioses, solo que es irrelevante ya que tu final está escrito, nada es casualidad. El o Ellos no te castigaran, pero tampoco te ayudaran.
El libre albedrío consiste en elegir como vas a vivir, en donde quieres estar y con quien quieres estar antes de tu final y porfiar por ello; cambiar cuantas veces quieras de camino a sabiendas de cómo va a terminar o de que el final de cada uno ya está escrito.
Nosotros venimos de una vida eterna y se nos manda a este mundo a aprender y no a la inversa.
Esa vida eterna, es toda felicidad, por lo que en este mundo se convierte en la constante búsqueda.
Este es el infierno y llegas aquí con una misión para poder trascender, para despues regresar a esa vida eterna.
Aquí vienes a sufrir desde que naces: el trauma del nacimiento, te caes, te pegas, te da hambre, sed, te rozas, te meas, te surras, tienes que aprender a ir al baño, las tablas de multiplicar, a hablar correctamente, te dan enfermedades a cada rato, dolores, traumas, perversiones, complejos, pasiones que te dominan, pérdidas, etc.
Te mandan en blanco, sin recuerdos para que el sufrimiento sea total, aunque a veces hay gente que llega más abierta.
Según tu necesidad es la cantidad de vida que tendrás, por lo que no sirve de nada pedirle al dios. Si te toca irte, te irás y nada lo detendrá si no, te quedaras a cumplir; independiente de que reces o creas.
Por 100 años en esta vida (máximo), no te condenas una eternidad al infierno. Solo tendrás que regresar hasta que aprendas.
Debemos dejar de luchar y de preocuparnos por lo inevitable, morir; y hacer de nuestra vida una gran obra, aprovechando nuestros talentos y dones en pro de la humanidad.
Debemos ampliar nuestra conciencia trabajando el plano físico, mental, espiritual y energético.
Si por alguna razón no logras hacer de tu vida la obra que esperabas, tienes otra oportunidad: tu muerte. Haz que tu muerte sea grandiosa, y que siempre seas recordado por ella.
Religión Mística




