Hola chicos!
Cuando nos presentamos solemos seleccionar la información que damos de nosotros mismos; como cuando redactamos un currículum: no es aceptable poner datos falsos pero sería absurdo incluir en él nuestros defectos. Procuramos también causar buena impresión a los demás, embelleciendo nuestra apariencia; o procurando que perdure. Este tipo de recursos, evidentemente más perfeccionados, son los utilizados en la publicidad a la hora de crear y difundir sus mensajes. Ciertamente esos mensajes responden al interés de quien los paga (el anunciante) y por lo tanto es justo que lo sepamos para poder evaluar adecuadamente su contenido, por lo que la exigencia de identificación se convierte en fundamental en la comunicación publicitaria.
En vista de que no vivimos en un mundo perfecto, sino en uno saturado de marcas y productos, donde la competencia por sobrevivir a menudo es dura, en ocasiones el deseo de ganancia fácil o rápida es demasiado fuerte y provoca conductas poco o nada honestas. La publicidad es un instrumento eficaz para difundir mensajes comerciales correctos; pero también se recurre a ella para lanzar mensajes bastante menos positivos. La falta de ética en el mercado se convierte en la falta de ética de la publicidad: se cae en la tentación de usar en los mensajes la denigración o la imitación falaz de los rivales (como la cuña de Culey donde ponían a pelear una lata de Pepsi y otra de Coca Cola, con la canción de fondo: “quítate tu pa ponerme yo”), la exageración o la omisión engañosas (Cuando en los comerciales de Barbie ponen a las muñecas a hablar y ponen en letras tamaño micro que no hablan, causando decepción en los niños), la simple y llana mentira, las imágenes impactantes que llamen la atención y provoquen el escándalo.
En tal sentido, la publicidad se convierte en manos de quienes no respetan sus normas en una fuente de mensajes agresivos, falsos y engañosos que causan un perjuicio injustificado. Primero, a los consumidores; pero también a la propia publicidad.
Estas son las consideraciones que a mi juicio deberíamos tener en cuenta, sobretodo Uds., muchos de los cuales pasarán a trabajar en agencias publicitarias, a fin de que no caigan en los mismos vicios que hoy estamos criticando.



yormar 4to semestre seccion 03
La exigencia de veracidad propia de la comunicación no significa que la información facilitada tenga que ser siempre absolutamente exacta. El requisito de exactitud es propio de la comunicación científica, aunque también es válido en el caso de informaciones que contengan datos que puedan darse con precisión y sean relevantes para el contenido de la comunicación. Pero en muchos otros casos solemos admitir cierto margen de maniobra respecto a lo que significa la exigencia de verdad, sin que se llegue a abandonar nunca.
y felicitaciones a todos por su participacion
pronto brindaremos por un nuevo semestre